Vivir en el extranjero: cómo preparar un gran viaje

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Se me ocurran muchas razones para vivir una temporada en el extranjero: tal vez estás buscando trabajo, te han concedido alguna beca, el corazón te late más fuerte en otras latitudes o simplemente necesitas nuevos aires. Te adelanto ya que va a valer la pena (echa un ojo a este post sobre lo que aprendí viviendo fuera).

Si estás aquí es que el proceso ya ha empezado y tienes al menos la idea. Lo siguiente que puede pasar es que te de mucho miedo por todo lo que no sabes y no puedes controlar. No te preocupes porque, a no ser que seas un inconsciente, tener miedo es de lo más normal que te puede pasar en la vida.

Tal vez te tranquilice saber que el miedo es irracional y que suele ser una respuesta anticipada a un pronóstico negativo sin base real. Voy a insistir en esto: el futuro no existe, no te anticipes.

Sin embargo, puedes intentar atajar todo lo que está en tus manos para minimizar la incertidumbre y lanzarte a la aventura sólo con ese miedo que te mantiene alerta para no perderte nada importante.

Toma nota que allá vamos.

Qué tener en cuenta antes de irse

Primero, sitúate. Puede parecer poco relevante, pero saber estas cosas antes de llegar te va a ahorrar tiempo y te va a ayudar a situarte más rápido. Echa un ojo al clima de tu nueva ciudad, para saber con qué te vas a encontrar (loca meteorosensible, aquí). Averigua cuántos habitantes hay en tu destino y el tamaño de la ciudad. Cuál es el coste de vida aproximado, cuál es el sueldo medio. Qué transporte público hay, cuánto cuesta y cómo funciona. ¿Cómo vas a ir del aeropuerto a tu hostel/couch/donde sea que vayas a estar los primeros días?

Ni siquiera en Europa vas a encontrarte con el Euro en todos los países. Averigua qué moneda se usa en tu destino y cuánto vale. Si tu banco no te permite sacar dinero en la moneda local sin comisiones*, tal vez debas abrirte una cuenta en tu nueva ciudad.

* No me gusta hacer publicidad, pero esto puede ser útil. Con la cuenta joven del EVO Bank puedes sacar dinero en cualquier país del mundo sin comisiones, hasta 4 veces por mes.

Si tienes que transferir dinero a tu nueva cuenta en ese otro país, averigua cuánto te va a costar, puede ir de 30 a 60 euros, más o menos. Hace poco, organizando mi aventura australiana, descubrí CurrencyFair, una plataforma virtual para hacer transferencias internacionales casi gratis (por 3€, de hecho). Hasta tienen app para el móvil (Google Play y App Store).

Te dejo aquí una invitación a CurrencyFair, si usas este enlace tú también puedes hacer tu primera transferencia gratis y además llevarte 30€.

Volvamos al primer párrafo: debes asegurarte una cama para los primeros días o hasta que sepas dónde vas a vivir. Puedes usar Couchsurfing unos días, hay gente estupenda en todos los rincones del mundo. O puedes buscarte una cama en un hostel. A veces uno llega desorientado, con muchos kilos en forma de maleta, y bastante tiene ya con existir como para preocuparse por socializar y comunicarse en otro idioma; a veces no hay que preocuparse tanto por tantas cosas. Sea como sea, para encontrar hostels uso siempre Booking, los resultados me gustan más que los de otros buscadores como Hostels World o Trivago, por ejemplo.

Preparar bien la maleta es importante. Admiro a esa gente que lo hace la noche de antes y todo se la trae al pairo. Usa tu sentido común, no te olvides de las chanclas para la ducha del hostel y olvida todos los por si acaso. Lleva lo imprescindible y prescinde de lo demás.

Siempre estás a tiempo de enviar algunas cosas (véanse jamón, latas de atún, tu almohada y no otra, por ejemplo). Puedes hacerte llegar un paquete lleno de amor o una caja de muchos kilos (yo mandé 20 kilos de abrigo, café y jamón a Oslo :D**). Correos sale demasiado caro, pero algunas otras compañías de envíos ofrecen precios más razonables. Yo usé Ecoparcel para enviarme cosas a Oslo y a Budapest; todo correcto. Los precios varían porque, creo, colocan los paquetes en otros envíos según el espacio disponible y por eso pueden ofrecer tarifas baratas. Si no te convence, basta con que hagas una búsqueda rápida en Google.

** Era la primera vez que vivía fuera, todo era extremadamente caro y, además, el abrigo ocupa mucho sitio en la maleta. Ahora que ya sé cómo funciona la cosa, después de dos envíos y dos experiencias en el extranjero, te recomiendo que intentes evitar enviarte muchas cosas. Piensa que luego tienen que volver esas y todas las cosas nuevas que tangas. Es mucho dinero en envíos.

Por último, no seas ese loco inconsciente que se lanza a la aventura sin un céntimo en la cartera. Necesitarás hacer una inversión importante durante las primeras semanas: la habitación de los primeros días, el depósito de tu nuevo hogar, el primer mes de alquiler, algunas cosas para la casa que te puedan hacer falta, etc. Aquí te dejo algunos consejillos para que el dinero no sea ese problema insalvable.

Oh, me olvidaba. Puede que te haga falta hacerte el carnet de conducir internacional. Sólo si te vas fuera de Europa. Tengo entendido que es un trámite fácil y que se hace en Tráfico pidiendo cita previa y pagando una tasa de 10 euros. Te dejo aquí la información oficial de la DGT.

Lo que no es importante

¡No te obsesiones con la cafetera! What? Las dos veces que me he ido a vivir al extranjero, además de tener en cuenta todo lo de arriba, en mi cerebro siempre ha habido un hueco permanentemente ocupado por el café. ¿Y qué pasa con el café, chata? Pues pasa que nunca sabes dónde te vas a mudar, si va a haber cafetera y cómo vas a poder apañártelas sin el café de la mañana hasta que consigas una.

Bien, pues te ahorro todo eso: existe el café soluble. ¡Ueeeh!

Hablando en serio, no creo que haya mucho más que puedas preparar antes de irte. Gastamos mucho tiempo y energía intentando prever cómo van a ser las cosas, planificando sobre una base imaginaria (tuitea esta frase). Hay una parte que no puedes ahorrarte y que, además, debes disfrutar: la de descubrir tu nuevo entorno, hacerlo tuyo.

Ya tienes todo lo controlable bajo control. Ahora, relájate y disfruta.

Y, para acabar, te dejo con otra reflexión que te puede cambiar la vida: “Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Es mortal”.

La-rutina-es-mortal

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La foto es el resultado de buscar en Flickr Go find yourself. Me gusta porque representa esa parte en la que te digo que te relajes y disfrutes.

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