La idea que revolucionó mi vida

No quiero sonar excesivamente entusiasmada ni parecerme a un anuncio de teletienda, pero vengo a venderte una idea revolucionaria. Muy simple, pero con muchísimo potencial. Así que quédate un poquito que te pongo en situación primero.

Mi vida ahora es lo siguiente: maravillosa. No me ha tocado la lotería ni ha cambiado mi panorama externo, pero me siento más relajada y más feliz. Estoy contenta, fluyo más ligera. Mi madre me lo dice, la gente que me lee me lo dice, los amigos con los que me reencuentro me lo dicen. Y yo lo siento: afronto la vida desde otra perspectiva.

Desde esta 😛

Sin embargo, hasta hace unos meses mi vida se caracterizaba por dos emociones muy desagradables. Había otras muchas bonitas también, pero estas dos son tan potentes que lo eclipsaban todo y me hacían perder de vista las demás.

Ansiedad

Siempre fui una persona ansiosa, no sé por qué. Mi madre dice que lo aprendí de ella, yo no le voy a poner esa carga. A los 21 me recetaron Diazepan por primera vez: la ansiedad y el estrés de mi vida de estudiante pluriempleada y extremadamente autoexigente me produjeron unas cefaleas (dolores de cabeza muy fuertes) que me dificultaban la existencia.

Poco después, el mismo estrés laboral sumado a una crisis amorosa mal gestionada me provocaron una ansiedad más fuerte que me impedía dormir y que a veces me hacía estallar en llantos descontrolados y me incapacitaba durante unas horas. Drama, en fin. Más Diazepan, un poquito de Trankimazin y empezaron las pastillas para dormir.

La vida a los 21. [Aunque aún estaba floreciendo y a punto de empezar mi estupendo Erasmus, eso sí: con un botiquín interesante.]

Lo que decía: floreciendo.
Lo que decía: floreciendo en mi Erasmus.

Por otro lado, la ansiedad también aparecía en situaciones cotidianas. Yo tenía una necesidad muy fuerte de que todo fuera ya: dejar de sentirme mal ya, que llegara mi viaje ya, que se hiciera la hora de [lo que sea] ya, terminar ese libro ya, aprender esa lección ya, notar los resultados de mis clases de spinning ya, salir del trabajo ya. Todo ya.

Te podría decir que la vida está sucediendo ahora, en este momento y esa sin duda es una idea muy potente que aún no registramos del todo en nuestras cabezas, pero no es esto lo que a mí me cambió la vida, sobre todo porque aún estoy trabajando este tema.

Desesperación

Ligado a la ansiedad viene la desesperación, que aparece cuando necesitas que las cosas pasen ya y no pasan porque los deseos de uno no responden a la naturaleza del paso del tiempo y los procesos de la vida.

Fíjate que Desesperación es una palabra muy potente. Desesperación es desbordarse, es quedarse sin recursos, es querer salir corriendo, hacer que algo explote, mover el tiempo. Desesperación es querer muy fuerte, no poder y además negarse a la idea de ser impotente.

Me he visto desesperada en Australia, cuando no sabía cómo salir de aquella situación sentimental. Me he visto desesperada muchas noches, incapaz de dormir a pesar de las pastillas. Me he visto desesperada llorando en esta misma cama desde la que escribo por no saber, no saber qué hacer con mi vida, no saber quién soy, no saber a dónde voy. Sobre todo me he sentido desesperada porque cada vez que me veía en una situación desagradable, descontrolada o de incertidumbre mi cabeza entendía esos estados como permanentes. Claro, ¿quién se quiere sentir mal permanentemente?

Entonces, la idea que me salva cada día, la idea que me previene aquellos estados de ansiedad y desesperación, es esta:

TODO PASA.

Te dije que era simple. Ahora te cuento el potencial que tiene.

tempus fugit

La vida es efímera, el momento es fugaz, el ahora dura un parpadeo: todo pasa. Tanto lo bueno como lo malo. Todo pasa, todo se acaba por mera definición de existencia. Es una regla física universal: el paso del tiempo. ¿Me vas entendiendo?

Entonces, igual que los momentos maravillosos que viví compartiendo charlas con mis amigas, sentada en la arena de alguna playa australiana, mojándome los pies en las aguas cristalinas de Ibiza, contemplando las auroras boreales en Noruega o viendo el sol caer en el Danubio, se acaban; por la misma lógica, las cosas chungas se acaban también.

Todo pasa, amigos. Somos libres de nosotros mismos. Ni siquiera nosotros somos permanentes, ¿cómo van a ser nuestras emociones? Todo se transforma, todo fluye, las cosas van y vienen. Vivimos en constante movimiento.

Y así es como sobrevivo a cada síndrome premenstrual, a cada decepción, a las jornadas de trabajo, a las esperas en aeropuertos, a las situaciones estresantes, a las noches sin dormir. Así es como Vivo ahora, sabiendo que como todo pasa, mientras tanto, voy respirando, voy existiendo, voy haciendo; según me den las fuerzas.

Plural: 8 Comentarios Añadir valoración

  1. Jose RM dice:

    Habré pensado tantas veces en esto… Es una de las mayores verdades sin duda. Cuando profundizas en la idea es extraño, porque es triste y emocionante al mismo tiempo. Me encanta pensar en estas cosas. La existencia es de algún modo, algo misterioso y maravilloso y al mismo tiempo es algo absurda.

    1. gaby carreira dice:

      Es una idea poderosa, sin duda. Evidente, pero muy poco presente. La existencia es maravillosa y misteriosa como tú dices y eso la hace absurda precisamente.

      Pero ya que estamos, bailemos.

      Un abrazo y gracias por el comentario 🙂

  2. elPakoP dice:

    Como también decía Drexler en otra canción:

    si todo empieza y todo tiene un final,
    hay que pensar que la tristeza también

    Un saludo.

    1. gaby carreira dice:

      Drexler es un sabio. Qué bien que llegara a mi vida.

      Todo pasa, pues.

      Un beso. Gracias por pasarte por aquí 🙂

  3. Alex dice:

    ¡Wow! Muy potente el mensaje que transmites 🙂 Hace poco pasé por un mal momento, y oí hablar de las “piedras de toque”: son pequeños objetos con una frase inspiradora que puedes llevar contigo a todas partes, y tocarlos para recordar el mensaje en los momentos difíciles. Me gustó mucho la idea, así que cogí literalmente una piedra y ¡escribí esta frase! Desde entonces todo parece más sencillo.
    Enhorabuena por el post, un abrazo.
    Alex.

    1. gaby carreira dice:

      Oh, qué gran coincidencia. La verdad es que sí es una idea súper poderosa, a ver si la extendemos, igual erradicamos algo de mala leche y tristeza 🙂

      Un beso, majo. Gracias por la visita!

  4. Sara dice:

    Querida, no sabes cuánto te entiendo y me alegra que publiques esto. La ansiedad es esa mano negra que se pone encima de tu espalda y sin saber como viene y va. Y lo mejor es que a veces no sabes ni por qué. Me alegro de que encontraras lo que a ti te salva, yo creo que lo encontré también aunque a veces cuesta.

    1. gaby carreira dice:

      Eres magnífica, Sara. Tan sabia siendo tan joven 🙂
      Viajar nos acerca a nuestra propia salvación, me parece. Así que vamos bien. Lo que cuesta es el precio que pagamos por lo grandioso que descubrimos; la alternativa es la inconciencia, una siesta eterna, la vida pausada. ¡Yo pago encantada!
      Ojalá nos volvamos a cruzar en el camino a compartir experiencias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge